Cuando mi hijo tenía un mes de nacido la pediatra me recomendó darle leche formula para complementar mi leche materna, pues él no se abastecía , por lo que decidí darle dicho complemento, pero tiempo después me generó un gran problema de incertidumbres. Escuchaba que con el tiempo esos complementos intóxicaban al bebé y sus resultados prejudiciales eran nototrios recien al año de edad, por lo que entre miedos, incertidumbre e idagaciones me atreví a informarme los cuidados que debemos tener con la cantidad de leche de formula que le suminoistramos a nuestrso hijos y simplemente no dejarnos llevar por lo que nos indica el pediatra, pues todos somos responsables de nuestras próximas generaciones.
La importancia de lactar a nuestros bebés
Leía que el Dr. Keshava Bhat (médico naturista de la India), decia que "La leche de la cabra es para el cabrito, la leche de burra para el burrito, la leche de vaca para el ternerito y la leche de la madre es para el bebito. ¿Será por ello que, actualmente los pediatras recomiendan que el pequeño lacte hasta el año de edad? Pues no, pero la recomendación tiene mucho que ver, porque sólo la madre produce una adecuada leche, la cual genera pequeños más grandes y más sanoa que el alimentado artificialmente.
Nuestra leche es de color azulado, de sabor dulce y pesa ligeramente más que el agua. Su contenido varia de madre a madre, de nacimiento a nacimiento y del principio al final de la lactancia. Todo esto porque el laboratorio humano que la produce (la madre) autamáticamente la adecua a las necesidades de cada bebé en cada etapa de su desarrollo. Además, el alimento se almacena en una temperatura adecuada, libre de gérmenes, cruda sin pasteurizar, y con todos los fermentos, vitaminas, minerales y sustancia que el niño(a) necesita para nutrirse y que le defienden contra diversas enfermedades.
Estudios recientes han comprobado que los niños lactates se enferman menos que los no lactados, y si se enferman no presentan mayor gravedad. Eso explica la menor mortalidad de niños alimentados con el pecho. La leche materna es el mejor alimento y el mejor medicamento; con ella se cumple cabalmente el adagio hipocrático; "Que su alimento sea tu medicina y tu medicina sea tu alimento".
Sin embargo, no siempre es posible amamantar al bebé por distintas causas. Algunas mujeres presentan algunas dificultades para amamantar por determinadas condiciones de salud u otras causas personales. Si este es tu caso, no debes sentirte mal o culpable, las leches de fórmula también son muy buenas, y están hechas para suplir las necesidades nutricionales de los bebés. Aunque no pueden duplicar la composición química exacta de la leche materna, especialmente por sus células, hormonas y anticuerpos para combatir enfermedades, contienen hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales en forma similar a la leche materna. Hay madres que dan pecho pero en algún momento deben recurrir a la leche de fórmula. Dar el biberón también te permite transmitirle amor y ternura a tu bebé.
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